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Friday, May 4, 2012

Cocinando con el tío gordo


Siempre he dicho que me caen mejor los hijos ajenos, en realidad porque no tengo hijos propios, claro. Esos sobrinos de amigos de toda la vida con quienes jugás, te la pasas bien, pero cuando lloran, se cagan o hacen mala cara podés decir: “ya, ya, ahí está el papá”… “ahí está la mamá”. Es como si te invitarán a disfrutar de una buena cena sin pagar la cuenta.

Un par de fines de semanas atrás, mientras ayudaba a la tía china a pelar papas y zanahorias (después de encendido el fuego del asado, supuesto trabajo de “hombres”), mi sobrinito, que me dice tío Gordo y sospecho no sabe cómo me llamo en realidad, llegó a ofrecernos ayuda.

Al inicio pensé “seguro se aburre y nos deja”. Pero no, el chavalo es persistente. Así que yo, el que no cocina por boludo (estoy trabajando en ello, dicen que el primer paso es aceptarlo), le di instrucciones al sobrino, que desde ese momento debe pensar que soy un As de la cocina.


Así, el broder comenzó a seguir las instrucciones al pie de la letra; las rodajas eran cortadas con cuidado, esforzándose por alcanzar la perfección, preguntando de tanto en tanto si estaba haciendo bien el trabajo. Yo no podía dejar de pensar que el chavalo se iba a volar un dedo, y que mi amiga, que me ha dicho repetidamente que soy un histérico, me iba a pegar una puteada de antología.

Y como usualmente pasa en la vida real, y gracias a la Ley de Murphy, pasó lo que sabía iba a pasar: el sobrino se cortó. La “histeria” se volvió realidad. Apenas vi la herida, superficial por suerte, me tranquilicé. La lavé, le fuimos a buscar una cura, nada de escándalo, nada de susto, ningún reproche, y el sobrino se ganó mil puntos conmigo.

Después de darle vueltas a la escena varias veces, no dejo de pensar que algo de razón tengo en tener miedo a los hijos propios. La responsabilidad es tremenda, por más que mis amigas y amigos con hijos me digan que los chigüines "son de hule". Aunque debo reconocerlo, ser visto por alguien como un As de la cocina, te mueve el ego.

6 comments:

  1. que tapudo que sos. Eso fue antes de encender el fuego....

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    1. No, no, el fuego ya estaba hecho... Me vas a decir a mí que tengo memoria de elefante ;)

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  2. Parece fabula del tio coyote y el tio conejo

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  3. Me encantò el articulo y es que tienes mucha razòn en todo lo que has escrito,serà porque estoy en una situaciòn igual a la tuya aunque si soy mujer.Un abrazo.Teresa J.

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